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martes, 11 de octubre de 2011

Los hombres no lloran.

-¿Cómo lo voy a violar si es hombre? Y es más hombre que tú. Ya lo he enseñado a ser macho, a complacer a una mujer. Tú tienes la culpa de que esto sea así, siempre estás trabajando y cuando no te vas con los amigotes, sales con los niños a andar en bicicleta. Yo soy mujer, tengo necesidades…
David tiene miedo. En su cabecita, él provoca el problema entre sus padres, al contarle a su papá lo que sucede con mamá cuando él se va a trabajar.
Ya no quiere que su mamá lo acaricie, que lo toque, que lo obligue a hacer tantas cosas tan asquerosas. Pero él es chiquito y su mamá le pega con un machete si no obedece.
David tiene vergüenza, culpa, rabia y miedo… Él piensa: si eso hace mi mamá que debe cuidarme y protegerme, qué me va a pasar si ella se va a la cárcel. Ya no voy a confiar en nadie, nadie se me va a acercar nunca. Yo tengo que cuidarme solito, al fin dice mi mamá que ya soy un hombre.

Pero bueno, piensa David, ya no importa, ya soy grande y me puedo defender, puedo pelear y si no salgo de la casa nada malo me puede pasar, además no debo llorar, yo soy hombre y los hombres no lloramos.
Todas estas cosas y muchas más pasan por la cabecita de David mientras se llevan a su mamá al reclusorio.
 

martes, 30 de agosto de 2011

Asi empezó todo

Al igual que la vez anterior, mi mas profundo agradecimiento por esta colaboración; viene de alguien que por vez primera se atreve a hablar y decir “yo tengo una historia que contar” “yo deseo sanar mis heridas en vez de esconderlas” y hablar de ello es el primer paso.


¿La primer ocasión? Supongo que tenía como 5 años; fue algo que sepulte en mi mente mucho tiempo, que me hizo sentir en su momento una niña mala.

Habíamos ido a visitar a mi abuela, desde entonces era una de mis personas favoritas, ahí podía jugar a gusto todo el tiempo que quería y andar correteando de aquí para allá y ese día no fue diferente, mientras mi mama andaba por la cocina viendo que comeríamos, yo me fui al pórtico entonces lo vi, un hombre de espaldas, estaba inclinado reparando un sillón, me fui entonces la jardín sin hacer mayor caso, pero a mi regreso le pregunte: ¿Va a quedar bien el “sillón de raqueta”? -se llama rattan nena, ven para que veas que bien esta quedando, así que me acerque y me quede sin palabras tenia el pantalón abierto y su miembro fuera, mientras se masturbaba me decía mira tócalo seguro te va a gustar….

Solo atine a meterme corriendo a casa, fui toda asustada a decirle a mi madre:

Es que el señor de afuera no tiene calzones y lo vi, pero yo no quería!! (Fue mi manera de explicarle)

El resultado fue que me carajeo, que nada tenia que hacer jugando cerca de ese tipo y que ya no me saliera. Al señor no le dijeron nada y yo permanecí en casa sin poder salir a jugar. Tuve que correr al baño, ahí me escondí por un rato de todos, tal era la vergüenza y el miedo que sentía, vergüenza porque de algún modo me hicieron sentir que yo tenia la culpa de lo que había pasado y miedo de que mi padre se enterara de “mi travesura” y me fuera mucho peor, ni por un momento paso por mi mente que me fuera a cuidar, eso tenia que hacerlo por mi misma.

La lección ciertamente la aprendí -- Había que pensarlo muy bien antes de abrir la boca, si me llegaban a hacer caso, seria para regañarme.

El miedo, la vergüenza, la culpa y la sensación de ser una mala niña… eso no era importante para la familia, así que quise creer que no era tan malo, que esas cosas pasan y como pasan tan seguido no tenía importancia, era solo una exageración mía y finalmente no me había tocado, solo me había pedido verlo ….

Hoy aprendí que todo esto si tenia un nombre “Abuso sexual infantil” y que solo fue el inicio de lo que después tuve que vivir.

Danny

martes, 23 de agosto de 2011

Zumba


Hace meses que Daniela de 8 añitos le decía a su mamá que ya no quería ir a las clases de zumba, que no le gustaban, que prefería quedarse en casa con ella.

Más de una vez su mamá estuvo tentada a no mandarla mas, pero la respuesta de su padrastro era siempre la misma “Ella necesita ejercitarse, le hace bien la disciplina, además esta segura conmigo por que yo doy la clase y no nos cuesta. ¿Qué mas quieres?”

Asi que Daniela tuvo que seguir asistiendo todas las tardes de 5 a 6 la clase de Zumba y soportar que al final de cada clase el le dijera que era la mejor y que iba a recibir su “clase especial”

Con el short en los tobillos y la blusa alzada hasta la cabeza mientras lloraba bajito se veía obligada a contar hasta 60 mientras el abusaba de ella, otras veces la filmaba con el celular, unas mas la obligaba a hacerle sexo oral.
Si le dices a tu mamá no te va a creer y además yo voy a destruir todos tus juguetes y cuando estes dormida te voy a matar y luego a tu mamá.

Y por esto Dany se aguanto, sintiéndose culpable, sucia, menospreciada, llorando en las noches y esperando con pánico y resignacion la hora del zumba. 

Asi transcurrieron 5 meses, todos los días con ese hueco en el estomago, esas pesadillas,  sentada solita en el patio de la escuela, con calificaciones malas y en los ojitos una inmensa tristeza que nadie noto hasta que por buena fortuna su mamá encontro los videos.

La nota aqui: 

lunes, 25 de julio de 2011

Vannesa

--Te dije que no anduvieras de cabrona, pero ah como eres terca y además haces tu pinche escandalito, ya deja de hacer dramas y vente para la casa.

Esas son las palabras de Rosa, mamá de Vannesa cuando le pide que regrese  por que la gente la ve feo en la calle.

Vannessa no quiere regresar a su casa, ya no quiere tener miedo, no quiere sentir el aliento de su padrastro tomandola por sorpresa en las madrugadas ó cuando su mamá no esta en casa, Vannesa ya no quiere que le digan mentirosa, no quiere que sus tias le digan que es una cualquiera, ya no quiere que Santos se burle de ella.

Ella es una sobreviviente, conoce demasiado bien para sus  el miedo,  el sentirse sucia, el creer que es culpable por andar en por la casa “sin pudor”, “provocando” a, las noches de insomnio sintiéndose enferma y asustada y también conoce de humillaciones, sabe de sentirse sola, que todo su mundo le de la espalda.
Su mamá tomo una decisión y fue a favor de su violador, su pareja sentimental, jura que el no fue, aunque tampoco se explica por que la abandono.

Vannesa  vive en una casa hogar donde le tendieron la mano, pero Vannesa tiene una gran responsabilidad, tiene un hijo producto de la violación de su padrastro, un bebe de meses que dio a luz en baño de su antigua casa, Vannesa ya vive sola, ya es madre y solo tiene  quince años.


lunes, 11 de julio de 2011

La graduacion de sexto año.


-¡El resumen esta  mal hecho! Quiero que te quedes a la salida para que tú y yo revisemos tu desempeño.

Gaby tiembla con esas palabras, el estomago se le revuelve y a pesar del calor de Los Cabos empieza a temblar por que ella sabe que no van a revisar sus trabajos, que no  “Profe” no le va a explicar las fracciones que tanto se le dificultan. Se le llenan los ojitos de lagrimas por que ya sabe que va a suceder.

Como no va a saberlo si todo empezó desde 5to. primero le ayudaba con los trabajos, un día mientras revisaban unas fracciones el metió la mano por debajo de su falda, ella brinco pero el la detuvo y le dijo tajante “te aguantas o repruebas el año y a ver como te va con tu mamá” Y asi siguió el año escolar entre abusos, amenazas y vejaciones.

A principios del 6to año Gaby le planto cara y le dijo que no, el maestro mando a llamar a su mamá para decirle que estaba muy decepcionada de la niña, que no ponía de su parte, que siempre platicaba en clases, que no cumplía con los trabajos, que si llevaba promedio aprobatorio era por que el no la quería perjudicar y al llegar a su casa su mamá le da una tunda que no le dejo ganas de decir nada.

Y así llego la salida de clases, sus compañeros se comenzaron a retirar, quiso salirse entre “la bolita” pero el maestro la detuvo “te dije que te quedaras” ella se volvió a sentar para esperar que todo pasara rápido, pensaría como siempre en otras cosas, que su papá iba a regresar del "gabacho" e iría a una escuela linda, que estaba muy cerca la secundaria donde no tendría que volver a ver al profesor…  pero esta ocasión fue distinto,  aparte de tocarla y obligarla a tocarlo la puso contra la pared y sintió un dolor profundo, que le quemaba, mientras el le decía “ Es tu regalo de graduación, pa’ que te acuerdes de mi cuando dejes la primaria”

Cuando su madre la vio llegar con solo verle los ojos apagados comprendió todo, por que las malas notas, la falta de apetito, el insomnio…

Y ahí empezó un peregrinar de Ministerio Publico en Ministerio Publico por que no tenían tiempo de atenderlas y en ese camino Gaby y su mamá conocieron a Fernanda y a Hilda, más o menos de la misma edad de Gaby pero de otras primarias. Sus historias son muy parecidas, igual de dolorosas.

Estas tres familias ganaron un poquito de paz cuando se dicto el auto de formal prisión, pero se dice en las escuelas donde este hombre trabajaba que esta apoyado por funcionarios de la Procuraduría General de Justicia.

Yo me pregunto: ¿Habrá justicia?

miércoles, 8 de junio de 2011

La consentida.

Quieres el celular con cámara ¿no? Entonces quédate calladita, por que de todos modos nadie le va a creer a una escuincla tan fea como tú y además piensa en la madriza que te va a poner tu mamá cuando si se entera que me andas seduciendo. Eso era lo que decía su papá mientras se vestía con prisa para irse a trabajar.

"Ale" una niña de 2do grado de secundaria y apenas 14 años comenzó a levantarse de la cama tratando de contener el llanto, ¡como odiaba a su padre cuando se colaba a su cuarto y empezaba a tocarla, como le provocaba asco su aliento mientras le decía “que rica estas hijita” “por eso eres mi consentida” “ándale pendeja, aprende a ser mujer y muévete”.
Pero no había tiempo para llorar estaba por llegar su abuela a ayudarle a cuidar a sus hermanos y no le gustaba encontrarla acostada “Últimamente estas muy rara hijita” solía decirle su abuela mientras calentaba la comida para ella y sus hermanos “¿Pues que te pasa?”
Ya no sabia que contestar, no se puede tener dolor de cabeza cada día, ni estar preocupada por las tareas al grado de no querer comer,  así que contestaba :  Nada, nada abue, son ideas tuyas… que me va a pasar a mi.  Se levantaba de la mesa y se refugiaba en su cuarto pensando como salir de esa pesadilla,  nadie le creería decía su papá, ella era una niña y a las niñas nadie las escucha,  ¿y si se  largaba de la casa?  ¿A donde iría?  Los días pasaban y nada cambiaba en casa tendría que esperar a ser mayor.
Pero para alguien observador como la abuela,   conocedora de los suyos, las cosas no estaban  claras,   anidaba en su corazón temor por sus nietos, sobretodo por  Ale, que estaba tan cambiada,  tan triste los últimos tiempos.
Armándose de paciencia espero el momento oportuno para hablar a solas con ella,  hablo y hablo,  pregunto y pregunto hasta que  aquel dique de temor  de la pequeña se derrumbo y  entre lagrimas y miedo de que no le creyera su abuela, le conto lo que ocurría.
Nada importaron entonces las amenazas del padre,  simplemente no podía callar mas el abuso al que era sometida, mientras su madre era quien tenia que salir a trabajar y ella se quedaba con  su papa en casa,  Ale le conto todo, primero a su abuela y después  en la delegación donde su abuela la llevo para levantar el acta.

Ver nota aqui.