Este espacio se creo para tratar de crear empatía, para ponernos en los zapatos de los niños que son victimas de abuso sexual por que los periódicos cuando dan este tipo de notas le dedican muchas líneas al abusador, nombre, oficio, modus operandi y si se puede hasta la foto, pero pocos medios ahondan en lo que viven estos niños, la angustia, el miedo y la tristeza que los rodea. Estas historias son ficción, pero pudieran tener algo de verdad…
martes, 6 de diciembre de 2011
Solito
jueves, 20 de octubre de 2011
Por las "buenas" o por las malas.
Así fue como él empezó a abusar de sus hijas. Su excusa: la separación de su mujer. ¡Ni modo, si ya no puedo ser su papá ahora voy a ser su amante! Les dijo a las pequeñas, porque primero era solo Zoraya, pero después no fue suficiente y siguió con Xóchitl, de 8 años. Todos los fines de semana y muchas tardes era la misma rutina: salir de casa de mamá con él, ir a ver como iba el negocio y de ahí a algún motel donde hacia con ellas toda clase de cochinadas.
Zoraya tenía miedo, vivía sin hambre, sin sueño, sin ganas de estudiar, sin ganas de jugar, sin ganas de salir, sin ganas de vivir y no podía ser de otra manera, toda la culpa era de ella. Su papá a ella le compró el Iphone, le daba dinero, le compraba la ropa y los zapatos que le gustaban, pero con una sola condición, no decir nada de lo que estaba pasando. Él había dicho: -mira hijita, es bien fácil, hacemos esto por las buenas o por las malas, te portas bien y traes a tu hermanita con nosotros, hacen y se dejan hacer todo lo que a los hombres nos gusta o meto a su mamá a la cárcel y a ustedes les pego un balazo ¡Así de fácil! Así que mejor pórtense bien con papito, que al fin tengo más dinero que su mamá y les puedo dar todo lo que quieran.
martes, 11 de octubre de 2011
Los hombres no lloran.
Ya no quiere que su mamá lo acaricie, que lo toque, que lo obligue a hacer tantas cosas tan asquerosas. Pero él es chiquito y su mamá le pega con un machete si no obedece.
David tiene vergüenza, culpa, rabia y miedo… Él piensa: si eso hace mi mamá que debe cuidarme y protegerme, qué me va a pasar si ella se va a la cárcel. Ya no voy a confiar en nadie, nadie se me va a acercar nunca. Yo tengo que cuidarme solito, al fin dice mi mamá que ya soy un hombre.
Pero bueno, piensa David, ya no importa, ya soy grande y me puedo defender, puedo pelear y si no salgo de la casa nada malo me puede pasar, además no debo llorar, yo soy hombre y los hombres no lloramos.
martes, 27 de septiembre de 2011
Confidencias entre niñas de 11 años.
martes, 30 de agosto de 2011
Asi empezó todo
Al igual que la vez anterior, mi mas profundo agradecimiento por esta colaboración; viene de alguien que por vez primera se atreve a hablar y decir “yo tengo una historia que contar” “yo deseo sanar mis heridas en vez de esconderlas” y hablar de ello es el primer paso.
¿La primer ocasión? Supongo que tenía como 5 años; fue algo que sepulte en mi mente mucho tiempo, que me hizo sentir en su momento una niña mala.
Habíamos ido a visitar a mi abuela, desde entonces era una de mis personas favoritas, ahí podía jugar a gusto todo el tiempo que quería y andar correteando de aquí para allá y ese día no fue diferente, mientras mi mama andaba por la cocina viendo que comeríamos, yo me fui al pórtico entonces lo vi, un hombre de espaldas, estaba inclinado reparando un sillón, me fui entonces la jardín sin hacer mayor caso, pero a mi regreso le pregunte: ¿Va a quedar bien el “sillón de raqueta”? -se llama rattan nena, ven para que veas que bien esta quedando, así que me acerque y me quede sin palabras tenia el pantalón abierto y su miembro fuera, mientras se masturbaba me decía mira tócalo seguro te va a gustar….
Solo atine a meterme corriendo a casa, fui toda asustada a decirle a mi madre:
Es que el señor de afuera no tiene calzones y lo vi, pero yo no quería!! (Fue mi manera de explicarle)
El resultado fue que me carajeo, que nada tenia que hacer jugando cerca de ese tipo y que ya no me saliera. Al señor no le dijeron nada y yo permanecí en casa sin poder salir a jugar. Tuve que correr al baño, ahí me escondí por un rato de todos, tal era la vergüenza y el miedo que sentía, vergüenza porque de algún modo me hicieron sentir que yo tenia la culpa de lo que había pasado y miedo de que mi padre se enterara de “mi travesura” y me fuera mucho peor, ni por un momento paso por mi mente que me fuera a cuidar, eso tenia que hacerlo por mi misma.
La lección ciertamente la aprendí -- Había que pensarlo muy bien antes de abrir la boca, si me llegaban a hacer caso, seria para regañarme.
El miedo, la vergüenza, la culpa y la sensación de ser una mala niña… eso no era importante para la familia, así que quise creer que no era tan malo, que esas cosas pasan y como pasan tan seguido no tenía importancia, era solo una exageración mía y finalmente no me había tocado, solo me había pedido verlo ….
Hoy aprendí que todo esto si tenia un nombre “Abuso sexual infantil” y que solo fue el inicio de lo que después tuve que vivir.
Danny
martes, 23 de agosto de 2011
Zumba
La nota aqui:
lunes, 8 de agosto de 2011
¡Se aguantan!
lunes, 25 de julio de 2011
Vannesa
lunes, 11 de julio de 2011
La graduacion de sexto año.
lunes, 27 de junio de 2011
La mirada apagada, el abuso escondido.
Muchas gracias por la confianza.